Oxalá.
Es el dios de la creación, el blanco, símbolo tradicional de la pureza, es su color y todo lo que está ligado a el. El responzable según la mitologia yorubana de la creación del mundo. El es el padre de todos los Orixás, su papel en este panteón es único, nadie tiene la jerarquía de el, es hijo directo de OLORUM el dios supremo de la mitologia Afrobrasilera. Oxalá representaria al cielo que al tocar el mar en la representación simbólica del acto sexual habrian nacido todos los Orixás. Según la leyenda habria tenido la mayoria de sus hijos con Iemanyá y solo tres con Nana que son IROKO( que en este pais no se lo cultua), Xapana, y Oxumaré, pasando estos a ser de otra cultura y/o tribu que es la Daomenada o Jeje.
El mensajero directo de Oxalá es Ogum ,osea que se puede pedir que Ogum interceda sobre su padre. Es el último en aparecer en la rueda de Batuque siempre rodeado de respeto y diferenciando si es mozo o viejo que es merecedor del máximo de los respetos, pues tiene su hoja de vida llena de todas las cosas buenas y malas en este mundo.
A el se le consagra un banco y un bastón (OPAXORO), y se lo sienta colocándole en su cabeza un paño blancoque generalmente lo cubre casi todo; a este Orixá todos los otros Orixás le rinden pleitesia,le baten cabeza.
Oxalá es el único Orixá en la Umbanda que no es venerado con danzas. Durante los cánticos todos los asistentes permanecen de pie y, en el Terreiro propiamente dicho, los médiums se postrernan sobre sus telas y murmuran cánticos al Orixá con profundo sentimiento de reverencia por aquél que es el paradigma del Amor y de la Sabiduría.Los cánticos son serenos, mansos y tiernos, cuentan historias donde hay sufrimiento, misericordia y perdón. Hablan de la grandeza de Olorúm o Zambí y también de las estrellas, de los montes, de las flores y hasta de las vicisitudes de la vida de Jesús, incluso el Exú Siete Encrucijadas es recordado por el Señor de la Vida que desconoce excepciones o prejuicios.
Oxalá – Traspasa de la energía a la vida, inefable, infinito, atemporal, se expresa en Amor y Sabiduría. El maestro Jesús, cuya imagen se encuentra entronizada en los Congales de todos los Templos de Umbanda, es visto por los Umbandistas como un hijo directo del Orixá. Su virtuoso ejemplo de una vida en pro de los semejantes colma, plenamente, un estado del ser cristiano, cósmico y real.
Oxalá confiere a la naturaleza de los fieles que lo tengan como “Orixá de frente” o “de cabeza”, acorde a sus vibraciones y esfuerzo propio, sentimiento de altivez, desapego, dignidad, recato, perfeccionismo y cierto mutismo. Son amantes del orden, temperamentales, y difíciles en la convivencia social, acaso por que presienten cuánto tiene de espurio la sociedad humana, magullada de hipocresía, ambiciones y falsedades. Les gustan las ropas claras y son exageradamente limpios de cuerpo y en el ambiente donde viven. Generosos, prudentes, humanitarios, traen el sentido de la unidad. Sus defectos – y allí intervienen, como en otros casos, las tendencias negativas de la naturaleza humana y no de los Orixás – son el sentimentalismo, la intransigencia, el mesianismo, la injusticia y el abandono.
Algunas hierbas, flores, frutos y bebidas para Oxalá: Algodón, boldo (también llamado alfombra de Oxalá), Alecrim (Todos los tipos), Hojas y ramos de palmera, Hojas de naranjo, Menta, Rama de jazmines, Girasoles.
Saludo: ¡Epa Epa–Babá! ¡Epa Epa–Babá! ¡Epa Epa–Babá! – Exclamación de sorpresa, veneración y admiración por esta honrosa presencia. Telas de inmaculada blancura, lo mismo que la “guía”, compuesta de cuentas blancas que son usadas por los hijos de fe.